Garabato (Albacete)

Por el cumpleaños de mi mujer decidimos buscar algún restaurante nuevo para probar en Albacete, tras un buen rato encontramos un local que tenía muy buena pinta en el papel, el restaurante Garabato, y decidimos ir a ver que podíamos encontrar allí.

Restaurante Garabato
Restaurante Garabato

Una vez allí, lo primero que nos chocó fue la carta tan extensa que tienen, quizás demasiado, disponen de tantos platos distintos donde elegir, que tardamos cerca de 20 minutos en poder decidirnos, menos mal que el camarero nos echó una mano asesorándonos bastante bien; también nos comentó que iban a acortar la carta, ya que tenían demasiados platos y era muy difícil tener materia prima para todos. Creo que no exagero si os digo que la carta constaba de más de 100 platos distintos.

Entre los distintos tipos de cocina internacional de los que disponen, podemos encontrar cocina japonesa, mejicana y española sobre todo, aunque también tienen platos de otros muchos países.

La cena comenzó con un Tartar de Salmón acompañado de un poco de jengibre y otro poco de una salsa cremosa de wasabi. A pesar de que no es uno de mis pescados favoritos, estaba rico y bien presentado. Fue uno de los mejores platos de la noche.

Tartar de Salmón
Tartar de Salmón

Tras el tartar, nos trajeron unas croquetas caseras de jamón ibérico, muy buenas y nada empachosas, ya que les habían quitado a conciencia el exceso de aceite. No son comparables a las que hacen en Keki Tapería, pero tienen una muy buena relación calidad/cantidad/precio, y se nota que son caseras.

Croquetas caseras de jamón
Croquetas caseras de jamón

Continuamos con uno de los platos que caracterizan al restaurante Garabato, el canelón de aguacate rellenó de txangurro de cangrejo real, sugerido por la gente que conoce el restaurante y por los camareros, lo pude ver en casi todas las mesas que había a mi alrededor. Es un entrante fresco, original y bastante rico, he de decir que no fue el plato que más me gusto, a pesar de que es uno de los que más conocidos del restaurante, pero ciertamente es un plato curioso de probar y el cual creo que si lo pedís, no os va a defraudar.

Canelón de Aguacate
Canelón de Aguacate

Otro plato interesante es el circuito de Nigiris, compuesto por tres nigiris distintos: uno de pez mantequilla, otro de huevo de codorniz con pate de trufa y boletus y el último de hamburguesa de wagyu. Para mi el mejor fue el de pez mantequilla, seguido por el de huevo y, aunque parezca mentira, el que menos nos gusto fue el de hamburguesa, por muy waygu que sea la carne que lo conforma, no es nada del otro mundo, me atrevería a decir que si te ponen una hamburguesa de ternera normal y esta de waygu, es casi imposible notar la diferencia.

Circuito de Nigiris
Circuito de Nigiris

Tras los aperitivos nos llegó el primer plato principal: Pollo al Curry con Ají (Chile), muy pero que muy bueno. En la carta ponía que era muy picante, pero realmente no era un picor intolerable, mi mujer pudo comer perfectamente. Si os gustan los platos con Curry, os lo recomiendo. En definitiva: muy buen sabor, picante en su justa medida y el pollo estaba muy tierno.

Pollo al Curry con Ají
Pollo al Curry con Ají

De segundo plato nos tomamos un entrecorte de ternera marcado, fileteado bastante fino y acompañado con tres salsas. Un buen final para una cena a la altura de las circunstancias. El único pero para la ternera es que tenía bastantes nervios, nada exagerado ni que impidiera disfrutar de este penúltimo plato.

Entrecotte de ternera
Tataki de ternera

Y de postre un coulant, clásico de clásicos en la mayoría de los restaurantes. Quizás demasiado extendido, pero la verdad es que a mi mujer y a mi nos gusta mucho el coulant. En cuanto al que aquí nos sirvieron no tengo nada que destacar ni para bien ni para mal.

Coulant de chocolate
Coulant de chocolate

Para beber nos dejamos aconsejar por el camarero, que nos trajo un Palarea 2007 de Chinchilla, vino que nos sorprendió agradablemente, todo un acierto.

El trato de los camareros fue excepcional, la única pega fue que despues del canelón de aguacate estuvimos casi 20 minutos esperando a que nos trajeran el circuito de niguiris, cosa que solventaron medianamente bien sirviendonos un pequeño picoteo mientras esperábamos.

El precio ronda los 60-80€ aprox. Aunque si sabes que pedir, se puede bajar bastante el precio, ya que la relación cantidad/precio varía según lo elaborada que sea la comida, me explico: el circuito de Nigiris es caro para la cantidad de comida que lleva, y, por otro lado, está el pollo al Curry con Ají y las croquetas que llevan una cantidad considerable de comida en relación al precio que tienen, y que no por ello son de menos calidad.

En definitiva, el restaurante Garabato merece la pena visitarlo, sobre todo si os gusta probar comidas de diferentes países.

Podéis encontrar el restaurante Garabato en:
Plaza del Altozano, 6 CP:02.001 Albacete
967 21 90 68
www.restaurantegarabatoalbacete.com
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