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Bogavante cocido

Bogavante cocido

Tras el éxito que está teniendo la receta de la Quisquilla cocida que publicamos hace ya un tiempo, hoy vamos a preparar otro crustáceo aunque de mayores dimensiones: bogavante cocido. Cocer un bogavante es más fácil de lo que se piensa, eso si no os tiene que dar “cosa” el hecho de meter al bicho en la olla vivo. Ingredientes: El bogavante o bogavantes. Agua Sal Cubitos de hielo Preparación: Lo primero es coger la olla mas grande que tengáis, al decir grande me refiero sobre todo a la altura de la misma, para evitar así que el bogavante pueda salirse de la olla. Llenamos la olla con agua del grifo, hasta una altura que sea suficiente para cubrir al crustáceo que hayamos comprado, el que teníamos nosotros rondaba el medio kilo, más que suficiente para dos personas. Metemos el bogavante en la olla antes de ponerla al fuego, o sea, con el agua fría. Una vez hecho esto, ponemos la olla al fuego y, en el caso de que esta no sea muy alta, os recomiendo que la tapéis y sujetéis la tapa para evitar que el bogavante se salga o que salpique agua por toda la cocina. Ahora solo queda esperar a que el agua empiece a hervir y, en cuanto esto suceda, tenemos que dejar el bogavante tres minutos más con el agua en ebullición. Mientras se va cociendo el bogavante preparamos otra olla o recipiente grande con agua, mucha sal (un buen puñado de ella) y mucho hielo; os aconsejo que disolváis la sal antes de echarle el hielo porque si no os va a resultar muy complicado que se disuelva bien. Una vez haya terminado de cocerse el bogavante, los sacamos de la olla, lo metemos directamente al recipiente que tengamos preparado con el hielo y ahí lo dejamos reposar un rato hasta que este se enfríe. Ahora solo nos queda pelearnos, literalmente, con el bogavante para poder pelarlo y, claro está, así poder hincarle el diente. Os aconsejo que guardéis todo lo que os sobre de pelar el bichejo y parte del caldo de cocción del mismo (un litro o litro y medio), ya que con eso se puede cocinar un buen caldo para hacer más adelante un buen arroz y bogavante, un arroz y marisco o similar. Compártelo:FacebookTwitterGoogleCorreo...

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Queso azul en aceite

Queso azul en aceite

Hoy os voy a mostrar la “receta” de una tapa muy socorrida y fácil de realizar, aunque tendremos que hacerla a largo plazo. Lo que más me gusta de esta tapa es que puedes preparar una cantidad considerable y guardarla en el frigorífico durante mucho tiempo, y si un día tienes una visita inesperada, siempre tendrás algo un poco más original que la típica tapita de queso que acabas de cortar (sin desmerecer a ningún queso recién cortado, que están muy ricos). Ingredientes: Queso Azul, en este caso yo use Bergader Aceite de oliva Pimienta en grano Orégano Preparación: Aquí viene lo más fácil. Lo único que tenemos que hacer es cortar el queso azul en trocitos cuadrados, yo use Bergader aunque podéis usar cualquier otro queso azul como el Roquefort, buque insignia de los quesos azules, con permiso del Cabrales claro está. Una vez tenemos el queso cortado, lo ponemos en un tupper o recipiente similar donde podamos guardar el queso tapado, le echamos aceite de oliva hasta que cubramos el queso por completo, los granos de pimienta negra y una buena cantidad de orégano. Una vez tengamos el queso en el tupper con todos los ingredientes, solo nos queda guardarlo en el frigorífico y dejarlo reposar durante 2 o 3 semanas por lo menos. Cuando nos hayamos comido todo el queso, siempre nos quedará algo de aceite en el tupper, el cual podemos aprovechar para volver a hacer la receta. Algo a tener en cuenta es que cuanto mejores sean los ingredientes, mejor estará después. Esto que puede parecer obvio, a veces se olvida. Así que ya sabéis que cuanto mejor sea el aceite y el queso, más bueno estará. Compártelo:FacebookTwitterGoogleCorreo...

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Quisquilla cocida

Quisquilla cocida

Hoy vamos a explicar como hacer una buena quisquilla cocida. Hay dos cosas imprescindibles para ello: primero hay que tener un producto lo más fresco posible y segundo una buena cocción, este último punto es muy importante, ya que si lo hacemos mal, podemos estropear nuestros crustáceos preferidos. Aunque esto no es propiamente una receta, voy a poneros una pequeña lista de ingredientes para que sirva de guía. Comentar que podemos cambiar la quisquilla por unos langostinos, una buena gamba blanca o unas cigalas pequeñas, ya que el método es el mismo para todos. Ingredientes: Quisquilla fresca Sal Hoja de laurel Agua Mucho hielo Preparación: Ponemos a calentar una olla con agua y una hoja de laurel. Cogemos un bol, lo llenamos de agua, añadimos sal sin miedo y removemos hasta que se disuelva la mayor parte de esta. Una vez disuelta, añadimos bastante hielo, sin miedo, ya que necesitamos que el agua esté muy fría. Cuando el agua de la olla esté hirviendo, procedemos a echar la quisquilla. Podemos observar que nada más echarla el agua deja de hervir, eso es normal, no le azucéis más fuego por ello. En cuanto el agua vuelva a hervir y observemos que el color de la quisquilla ha cambiado (1 o 1,5 minutos después de echarla), es señal de que ya está cocida, con lo cual tendremos que sacarla y echarla directamente en el bol que tenemos preparado con el agua fría, donde la dejaremos unos 5 minutos más o menos, hasta que se enfríen estos magníficos y deliciosos crustáceos. Lo único que falta después de esto es echarlas en un colador para que escurran el agua sobrante, servirlas con un poco de sal gorda por encima y comenzar a degustarlas, a ser posible, regadas con un buen vino blanco como puede ser el Viña Esmeralda 2011. Realmente es más difícil explicarlo que hacerlo, es un proceso sencillo pero que si se hace mal provocará que no podamos pelar bien la quisquilla (si la cocemos demasiado pasará esto) o que esté salada (esto ocurre si le echamos la sal al agua en la que vamos a cocerlas, cosa que hace mucha gente). Espero que disfrutéis de vuestra quisquilla cocida. Compártelo:FacebookTwitterGoogleCorreo...

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Chorizos Wine&Dijon (Chorizos al vino)

Chorizos Wine&Dijon (Chorizos al vino)

Desde siempre me han gustado mucho los chorizos al vino, cada vez que veo en la carta de un bar o restaurante chorizos al vino o algún plato similar, no me puedo resistir y los tengo que pedir para hincarles el diente. Tras probar muchas recetas de internet y otras tantas de cosecha propia, finalmente di con la receta que más me ha convencido y más le ha gustado a mi familia y amigos, y es la que os voy a contar hoy. Como podréis ver en la lista de los ingredientes, he señalado marcas y lugares de compra concretos, cosa que no suelo hacer normalmente, pero he hecho está recetas con chorizos, vinos y mostazas de Dijon de otras marcas, y os puedo asegurar que si variáis alguno de los ingredientes lo notaréis en el resultado final, aunque si no habéis probado antes la fórmula original, no os daréis cuenta, claro está. Me dejo de milongas para no dormir y vamos al lío. Ingredientes: 6 Chorizos magros (Mercadona) 1l Vino Blanco Casón Historico (Mercadona) Mostaza de Dijon Maille 1-2 Cebollas Sal Preparación: Primero echamos los chorizos troceados en una sartén que sea bastante grande. Cuando los chorizos estén dorados y hayan soltado bastante grasa, los apartamos dejando la grasa en la sartén, la cual usaremos para hacer la cebolla, en lugar de usar aceite de oliva. Si vemos que hay demasiada grasa, quitamos el exceso de la misma. Cortamos la cebolla en brunoise o en juliana, como más nos guste, la echamos en la sartén, le añadimos un poco de sal y la sofreímos hasta pocharla. Debido a la grasa del chorizo, la cebolla cogerá un color rojizo de los más apetecible. Una vez pochada la cebolla, volvemos a añadir los chorizos y le damos un par de vueltas a la mezcla. Tras esto, procedemos a vaciar el litro entero de vino blanco en la sartén, por eso hemos dicho de usar una sartén grande al principio, aunque también podemos usar una olla mediana. Cuando empiece a hervir, le añadimos 3-4 cucharadas generosas de mostaza de Dijon, aproximadamente 1/3 del bote, y un poco de sal. A partir de aquí solo queda esperar a que el vino de reduzca y se quede una salsa bastante espesa, suele tardar una media hora aproximadamente, según lo fuerte que pongáis el fuego. Ya solo queda echar los chorizos wine&dijon en un plato, preparar una buena barra de pan y disfrutar de ellos, pero siempre en buena compañía. PD: A mi me gusta encontrar los trocitos de cebolla, pero si queréis o sabéis que hay alguien al que no le gusta demasiado la cebolla, podéis sacar los...

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