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Gastrobar Sexto Sentido (Albacete)

Gastrobar Sexto Sentido (Albacete)

Hacía mucho tiempo que mi mujer y yo queríamos ir al Gastrobar Sexto Sentido de Albacete aunque por una razón o por otra lo íbamos postergando, pero estás navidades logramos hacer un hueco en la apretada agenda de compromisos familiares típicos de esta época y pudimos acercarnos a cenar. Se trata de un local moderno, situado en una zona muy céntrica de Albacete a la que suelen ir a tapear los albaceteños, ya que por allí abundan los bares de tapas. Nada más entrar nos topamos con una barra bien hermosa a la derecha y con el comedor a la izquierda, el cual está más o menos separado por unas estanterías de la zona de barra. Nada más pedir nos trajeron, como aperitivo mientras esperábamos la comida, unas salchichas con mostaza a la miel y sobre una cama de lechuga, una tapita bastante apañada para amenizar la espera. De primero nos trajeron unas croquetas de jamón y de bacalao, que nos dejaron sensaciones dispares: las de jamón estaban muy pero que muy buenas tanto en sabor como en cremosidad y textura, pero las de bacalao no tanto, ya que no se distinguía el sabor a bacalao por ningún sitio y estaban algo más secas que las de jamón. Para continuar nos trajeron el calamar grillado con salsa de ostras, praliné de cacahuete y lima, este plato nos gustó bastante, a pesar de ser completamente distinto a cualquier otro calamar en salsa que hayamos probado, es un plato muy curioso de probar, sobre todo si te gusta encontrar sabores nuevos. Tras el calamar nos sirvieron unas patatas rotas con crema de queso manchego y un toque de Cabrales, que nos encantaron en todos los sentidos, además a nosotros tanto el queso manchego como el Cabrales nos gustan mucho, cosa que ayuda bastante ya que el sabor de ambos está bastante presente. Y para terminar le tocó el turno a la pluma de cerdo ibérico que vino acompañada de la misma salsa de mostaza que llevaban las salchichas del aperitivo y sobre una cama de patatas rotas, en este punto fue en el que nos dimos cuenta de que iban a ser demasiadas patatas rotas para una misma cena jeje, pero al final cayeron todas. La carne estaba hecha en su punto y muy tierna, aunque nada que no hubiéramos probado antes. Y, ya por último, nos pedimos de postre el volcán de chocolate, tierra de algarroba y helado de fresa, no somos muy de pedir coulants pero ese día nos apetecía chocolate y nos decantamos por este. Nada que objetar al postre, era justo lo que esperábamos: mucho chocolate y muy bueno. El servicio por parte del camarero fue muy bueno,...

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Fattoria Santiago (Murcia)

Fattoria Santiago (Murcia)

Hoy os vamos a hablar de un restaurante que descubrimos hace poco y que es uno en los que más hemos disfrutado últimamente mi mujer y yo, la Fattoria Santiago. Este restaurante italiano pertenece al grupo Drink&Eat, al cual pertenecen también el DelGalloBlues, la Finca Santiago y el Bodegón Santiago; con lo cual la cosa ya apuntaba maneras antes de ir, ya que en el DelGalloBlues siempre hemos comido muy bien, y no esperábamos menos de la Fattoria Santiago. El restaurante está un pelín escondido, pero tirando un poquillo de Google Maps nos resultó bastante fácil dar con él, y como dispone de parking te quitas la preocupación del aparcamiento de la cabeza, que cuando vamos al centro suele ser una pequeña odisea. El local no es excesivamente grande aunque la capacidad de comensales está bastante bien. El camarero que nos atendió era italiano, y estaba muy al tanto de como se trabaja en la cocina y de que procesos usan para elaborar los platos, se notaba que sabía de lo que hablaba y no era algo aprendido de memorieta, todo un lujo. De primero nos pedimos un Carpaccio de salmón que venía con caviar de mujol, cebolleta y aceite de oliva por encima. Este es a priori un plato simple pero como muy bien dice Ludwig Mies van der Rohe: menos es más. Nos gustó mucho, sobre todo a mi mujer que le encanta el salmón, y además la cantidad es bastante generosa para dos personas. De plato principal mi mujer se pidió unos Pappardelle casareccie. Los Pappardelle eran caseros, cosa que se notaba principalmente en su corte irregular, y venían acompañados de una salsa con gorgonzola, mascarpone, jamón cocido y nueces, una maravilla de plato de pasta, creo que es de los mejores que hemos probado. Tanto la pasta como la salsa eran excelentes, no dejéis de probarlos. Yo me pedí unos Goliardoni a la amatricciana. Los goliardoni son unos tortellonis gigantes caseros que van rellenos de ricotta, parmiggiano y mortadela, tanto el relleno como la masa de la pasta estaban realmente buenos. La salsa amatricciana ya la había probado en Roma hace un tiempo, por desgracia en la mayoría de los restaurantes italianos de Murcia y alrededores no suelen tener esta salsa, pero en la Fattoria Santiago sí, y no me defraudó ya que era muy parecida a la que probé en Roma con ese toque ácido y picante que para mi son el punto de gracia. Si no habéis probado esta salsa os recomiendo que la probéis con cualquier tipo de pasta, creo que no os va a defraudar. De postre nos pedimos el Tiramisú, os recomiendo que lo compartáis porque la ración...

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El Girasol (Murcia)

El Girasol (Murcia)

Hace unos días mi mujer y yo fuimos al restaurante El Girasol, un restaurante vegetariano al que teníamos muchas ganas de ir ya que nos lo habían recomendado varios amigos y, además, tenía muy buenas opiniones en distintas páginas web. El local es bastante pequeño, por lo que es muy aconsejable reservar mesa, sobre todo si tenéis pensado ir en fin de semana. Cuando fuimos nosotros tenían una pequeña exposición de cuadros en las paredes, que además estaban a la venta, algo muy interesante, ya que algunos de los cuadros expuestos eran realmente buenos. La carta no es demasiado extensa, pero, a pesar de ello, resulta difícil elegir puesto que todos los platos eran la mar de interesantes. De entrantes nos trajeron en primer lugar unas mini tartaletas de puerros y espárragos con queso vegano de anacardos, un plato vegano, por lo que no lleva ni huevo, ni leche, ni derivados de estos, lo cual no fue en contra de que nos encontrásemos ante un plato muy bueno y sabroso, que nos me encantó, con tiene un sabor fino que merece la pena disfrutar. Tras las mini tartaletas llegaron las delicias filo de berenjena a la parmesana, una auténtica maravilla de entrante, solo tienen una cosa mala: que se acaban :). Si pasáis por El Girasol no podéis dejar de probarlas, no tengo palabras para describirlas. Después de las delicias de berenjena el resto de platos que pedimos no llegaron a su nivel. Como primer plato fuerte no pedimos el chop suey de tallarines, verdurita y shiitake, otro plato vegano con un sabor muy particular debido a que la salsa tiene un toque asiático muy distinto a lo que podemos encontrar en los sabores del Mediterráneo. Al principio no me gustaron demasiado aunque conforme le vas cogiendo el gusto a la salsa, el plato va entrando mejor. Es un plato distinto que creo que os puede merecer la pena probar, sobre todo si os gustan la cocina asiática o tenéis curiosidad por probar platos distintos a lo habitual. Como último plato principal le tocó el turno a los canelones de espinacas y champiñón, para mi gusto les faltaba algo, son muy suaves y con un sabor quizás demasiado efímero, me dejaron un poco indiferente, creo que a pesar de no llevar carne, se podrían hacer algo más sabrosos. Creo que este es uno de los platos que probablemente no volvería a pedir, esperaba algo más de ellos. De postre mi mujer se pidió un flan de chocolate con una especie de cereales bañados en distintos tipos de chocolates, que estaba de muerte y tenía un sabor a chocolate puro que es una delicia para los...

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Cátame Despacito (Murcia)

Cátame Despacito (Murcia)

Recientemente fui a cenar con mi mujer y un amigo a un restaurante que últimamente está muy de moda y que, por suerte, nos pilla cerquita de casa, el restaurante Cátame Despacito. La decoración del local resulta bastante curiosa, llena de toques retros pero sin dejar de lado la modernidad. La verdad es que a mi personalmente me gusta mucho dicha decoración, la encuentro bastante acertada. Entrando ya en lo que viene a ser la comida, el restaurante Cátame Despacito tiene la particularidad de no tener una carta propiamente dicha, si no que, tanto para comer como para cenar, tiene un menú en el que se puede elegir entre una amplia variedad de platos y que consta de un entrante, un principal y un postre o café/infusión. Lo único malo es que si decides, por ejemplo, compartir tres menús entre cuatro personas, te cobran un suplemento de 3€ por menú, es una política que no comparto. Los entrantes los pusieron al centro para que todos pudiéramos probarlos. Primero nos pusieron la ensalada de pavo a la plancha con crujiente de bacon, salsa césar y cebolla caramelizada, en cuanto a la presentación, tanto la de este plato y como la del resto, está bastante trabajada y en el caso de la ensalada fue un pequeño anticipo de lo buena que estaba, muy recomendable. Tras la ensalada nos trajeron el revuelto de morcilla de Burgos, ajetes, espárragos, gambas y laminas de jamón serrano, un buen plato a pesar de que a los espárragos no les habían quitado bien la parte fibrosa, pero en general el revuelto estuvo muy bueno, la combinación de ingredientes fue acertada, eso y el hecho de que la morcilla me encanta, hicieron que disfrutase mucho con este plato. Como último entrante nos sirvieron las croquetas de solomillo asado a las finas hierbas con mahonesa de verduras, lo mejor de la noche para mi, supongo que mi pasión por las croquetas hizo que esto fuera así, pero es que estaban de muerte, el rebozado crujiente, el interior sabroso y hecho en su punto. Una croqueta casera muy buena, me hubiera alimentado esa noche a base de estas. Tras el pequeño desfile de entrantes por nuestra mesa, llegó el turno de los platos principales. Yo me pedí el cochinillo lechal deshuesado y confitado durante ocho horas con un toque oriental, un plato muy bueno, la carne estaba jugosa sin llegar a ser empachosa y el toque oriental le daba un toquecillo muy bueno. Este plato me recordó mucho al cochinillo deshuesado que te ponen en el Erroak. Un plato realmente excelente. Mi mujer se pidió el solomillo con salsa de trufa blanca, champán y...

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Restaurante Sabor Hindú (Murcia)

Restaurante Sabor Hindú (Murcia)

Recientemente, mi mujer y yo, nos enteramos de que en Murcia habían abierto un local de comida India, el restaurante Sabor Hindú, así que ni cortos ni perezosos nos fuimos para allá el mismo día que nos enteramos. Nos encanta la comida India y en Murcia no abundan este tipo de establecimientos, aunque al poco de enterarnos de la apertura de esta, nos comentaron que hay otro en la Plaza del Rescate de Murcia, así que la próxima salida a comer o cenar ya la tenemos apalabrada :). Nada más entrar en el restaurante se aprecia una decoración muy característica de este tipo de establecimientos, es un pelín cargada y con motivos de la India, la verdad es que es muy curiosa y es casi como transportarte a otro país. Lo único es que las sillas en las que nos sentamos se nota han pasado por mejores momentos, de la sensación de que tienen bastante uso, ya que parecía que se les iban a desarmar las patas de un momento a otro. Para beber fuimos bastante simples y nos pedimos una botella de agua y la típica cerveza hindú, una Cobra fresquita, que viene muy bien para aliviar el picor de ciertos platos, aunque en ocasiones resulta insuficiente. De entrante nos pedimos un Jaipur Pakora Mixto, que son trocitos de verduras, de pollo y de queso, que van empanados con harina de garbanzos. Estaban bastante buenos, sobre todo si los mojas en las salsas que te ponen para acompañarlos, si no los mojas pueden resultar un poco empalagosos. No son la octava maravilla, pero se pueden pedir sin problemas. Como plato principal mi mujer se pidió Cordero Jalfrezi, en el cual el cordero está cocinado con pimentón, cebolla, tomate, jengibre, ajo y curry. El sabor de este plato nos sorprendió para bien, tanto a mi mujer como a mi; la carne está tierna pero sin llegar a deshacerse en el plato, la salsa está tremenda y el picor es casi inexistente, con lo cual si no os gusta o no toleráis demasiado el picante, esta es una buena opción. Yo, debido a mi reconocido masoquismo con el picante, me pedí un Cordero Madras, que es uno de los platos más picantes de la carta junto con el Vindaloo. Para mi este plato tiene el punto justo de picante que a mi me gusta, aunque ya os adelanto que para la mayoría de la gente esta muy pasado de picor pero el Madras es así. Una gozada de sabor y picor no apto para paladares sensibles a este último. Para acompañar la comida nos pedimos un Garlic Kulcha (pan de ajo) y una ración de arroz pilau....

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Restaurante Bar Colina (Aljucer)

Restaurante Bar Colina (Aljucer)

Recientemente, debido a la insistencia de mi cuñado que se empeña en llevarnos a bares y restaurantes en los que se come de fábula, fuimos al Restaurante Bar Colina que está en Aljucer (Murcia). Estamos ante un restaurante en el que la especialidad son las carnes a la brasa ya sean de ternera, buey, cerdo, cordero… además de paellas y algún que otro producto del mar. Pero como ya digo, aquí la carne es de muy buena calidad y además hecha a la brasa, que es como mejor sabe o por lo menos esa es la sensación que a mi me da. El restaurante consta de dos partes, una es el local que han tenido siempre y que tiene un aspecto de bar-restaurante de los de toda la vida, casi con solera; la otra parte es una bonita y muy bien montada terraza bastante más moderna en cuanto a decoración y mobiliario, aunque para mi gusto la zona en la que estábamos tenía una iluminación demasiado escasa a pesar de que nada más sentarnos nos pusieron una lámpara cerca pero que fue insuficiente, creo que es algo que deberían de intentar mejorar. Yendo un poco más al grano, en cuanto a la comida, nos pedimos primero unos entrantes al centro que fueron unos caballitos hechos con una buena gamba gorda y con un más que excelente rebozado crujiente, unos trozos de pulo al horno grandecicos, tiernos y jugosos, y, por último un calamar a la plancha que nada tenía que envidiar al resto de entrantes, es uno de los pocos calamares que me he comido y que no se me han hecho chicle en la boca. Realmente, en el Colina saben bien como hay hacer los productos del mar, cosa que no en todos los sitios pasa. Después de los entrantes empezó a llegar la carne, de primeras nos pedimos dos chuletones para los cuatro que éramos: uno de buey y otro de ternera lechal. El chuletón de buey no es el mejor que me he comido pero se ha quedado bien cerca. La carne estaba hecha en su punto y muy tierna, se nota que estaba envejecida para lograr ese punto de ternura, y venía acompañada con patatas a lo pobre y unas cebollas tiernas rebozadas y fritas que estaban riquísimas El chuletón de ternera lechal me sorprendió para bien, no me esperaba que estuviera tan bueno, este sí que creo que es el mejor chuletón de ternera lechal que he probado, creo que estaba incluso mejor que el de buey, y llevaba el mismo acompañamiento. Una vez que acabamos con los chuletones y viendo que aún nos quedaba un rinconcito en el estómago...

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